Es importante diferenciar con cuál platillo estaremos haciendo el maridaje. En general, podemos pensar en un maridaje a forma de contraste o por otro lado como complemento del plato que estamos sirviendo. En este caso, cuando hablamos del Chile en Nogada, tiene perfiles dulces que contrastan muy bien con un vino espumoso, por ejemplo podemos hablar de una zona más importante para la producción de este tipo de vinos en Italia como lo es Francia Corta. En ésta zona se producen grandes vinos espumosos en métodos tradicional o Classico (champenoise).

Elaborado con uvas de Pinot noir, Pinot blanco, chardonnay y Erbamat Refiriéndose al chile en nogada, el contraste de la acidez de éstos vinos junto con su elegante perlache, acompañarán muy bien las notas dulces del relleno que se unirán junto con un final suave y con notas de levadura y galleta, característicos en los vinos de Francia Corta.

Otros métodos clásicos que vale la pena mencionar, son el Trento DOC producido uvas Chardonnay, Pinot nero, Pinot bianco y Pinot meunier, con un perfil mucho más seco y con acidez marcada, dada la altura hacia el nivel del mar en el que están cosechadas las uvas. Éste último se produce en la región del Trentino, otra zona de producción importante y de mucha tradición para los vinos espumosos. De igual forma, es la zona de la Alta Langa, que se localiza en las provincias de Asti, Cuneo y Alessandria en la región del Piemonte, con estás mismas características anteriormente mencionadas. Este vino espumoso es elaborado con uvas pinot noir y chardonnay.
Otro tipo de vino a considerar sería un rosado. En la zona de Toscana, mejor conocida por sus famosos tintos de gran poder, se producen rosados de Sangiovese con bastante estructura; los podríamos considerar algunas veces como vinos tintos ligeros. La estructura marcada y los taninos del Sangiovese se percibe totalmente en estos vinos. De color lucen un poco más oscuros que los rosados del estilo del sur de la Francia y fácilmente podrían acompañar una comida completa, desde la entrada hasta el plato fuerte y por ende, lograr ser un gran maridaje para nuestro chile en nogada.

Para finalizar, proponemos un maridaje que no ira a contrastar las cualidades dulces del plato sino las ira a resaltar de forma interesante. Proponemos un par de vinos de reducción, como lo son el Vinsanto, producido también en Toscana y otras regiones centrales y por otro lado, el Marsala producido en Sicilia, extremo sur de la peninsula.
Ambos vinos se recomiendan por lo general para acompañar postres. En el caso del Vinsanto, es un vino producido con uvas blancas que se cosechan mas tarde de lo normal, Trebbiano y Malvasia blanca, para que su contenido de agua sea inferior y por lo tanto su residuo de azúcar sea bastante alto. A este procedimiento se le llama “vendemmia tardiva”.
En el caso del Marsala, que se produce con una uva tipica de Sicilia llamada Zibbibo. El método de producción es parecido al proceso del Jerez, por lo cual este vino se le considera como un vino fortificado.

 

Para los amantes de los vinos tintos y como alternativa a todas las anteriores, proponemos dos vinos producidos en el sur de Italia; donde las tierras son más cálidas y consecuentemente sus vinos tienen buen cuerpo y notas a fruta madura. El primero podría ser un Nero d’Avola del sur de la isla de Sicilia y la segunda opción podría ser un Primitivo de la Puglia.

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