Vino orgánico: donde cada botella habla de la tierra que la rodea

Vino orgánico

Tradición e innovación se unen para crear solo los mejores vinos posibles gracias a sus prestigiosas variedades de vides.

Italia es un país con una larga historia vinícola, cuya tradición es más antigua que la de otros países del viejo mundo. Año con año se encuentra disputando siempre los primeros lugares de producción mundial. El país es considerado una superpotencia del vino, muchos de ellos elaborados a gran escala y muchos otros siguiendo estrictas normas de calidad que los colocan entre las experiencias sensoriales más excitantes de la vida.

Su tradición vitivinícola es tan grande que la UNESCO nombró como patrimonio mundial a las colinas repletas de vides de Conegliano Valdobbiadene Prosecco de la región de Veneto.

Esta posición de privilegio no es casual, sino fruto de la pericia y maestría de las bodegas locales, como las del territorio de Franciacorta, que son ejemplos de calidad y tradición.

En cuanto a la superficie cultivada, los viñedos ecológicos han aumentado un 5,9% desde 2021, alcanzando las 135.667 hectáreas en 2022. Los viñedos ecológicos representan el 21,3% de todos los viñedos cultivados: en Italia, de cada 100 hectáreas de viñedos, 21,3 hectáreas son ecológicas (Fuente: Bio in cifre 2023).

Las exportaciones de productos ecológicos italianos siguen creciendo. Las estimaciones indican un valor total de 3.600 millones de euros en 2023, un aumento del +8% (año que finaliza en julio de 2023) en comparación con el año anterior; la mayor parte de las exportaciones ecológicas (81% del total) corresponden a productos agroalimentarios, con un valor de 2.900 millones de euros en 2023. El vino representa el 19% restante. El valor del vino ecológico Made in Italy vendido en el extranjero se estima en 670 millones de euros (+7% en comparación con 2022), lo que representa alrededor del 8,5% del total de las exportaciones italianas de vino (Fuente: Nomisma para la plataforma ITA.BIO – Observatorio SANA 2023).

La península italiana tiene una geografía diversa, cada una con sus características climáticas, lo que da lugar a vinos con un sello único en cada una de sus regiones y microclimas. Esto hace que la expresión de sus uvas en cada lugar sea única con respecto de sus vecinos, posiblemente esto explique las 408 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) y 118 Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de vino exclusivamente existentes en Italia.

Pero no todo es clima en Italia también se desarrollaron innovaciones con respecto a la producción del vino, así como en los procesos de añejamiento y en el uso de barricas, al igual que en el embotellado en vidrio tapado con corcho.

Hoy la producción de vino sigue un modelo de producción orgánica como modelo ejemplar de desarrollo sostenible, pues a través de la preservación del suelo, las plantas y el agua, garantiza al mismo tiempo el bienestar de los seres humanos y de todo el planeta.

Cultivar tierras utilizando metodologías tradicionales, sin el uso de fertilizantes químicos para obtener productos orgánicos, que contribuyen a preservar el planeta de la contaminación, reducir la explotación de los recursos naturales, combatir el cambio climático y asegurar alimentos saludables tanto para la población actual como para las generaciones futuras.

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